Qué hacemos
con tus datos.
Somos un taller chico. No vendemos datos, no los cruzamos con nada y no tenemos ningún negocio con ellos. Lo que sigue es todo lo que el sitio guarda y para qué, sin vueltas.
Quién junta los datos
Barko Studio, un taller de cuadros de mascotas que trabaja desde Buenos Aires y envía a todo el país. Para cualquier cosa de esta página, escribinos por WhatsApp o a @barko.studio.ok.
Qué guardamos, y por qué
Si dejás un comentario
Guardamos lo que escribiste y los datos que hayas querido dejar. El primer escalón —tu nombre, tu franja de edad y el comentario— es lo único obligatorio. Lo demás lo das si querés, y a cambio de algo concreto: elegir con qué cara aparece tu comentario, o la pastilla al lado de tu nombre.
En la web solo se ve tu nombre, tu comentario, la cara que elegiste y, si la diste, tu provincia. Nunca tu mail, nunca tu ciudad, nunca tu edad. Esos quedan del lado nuestro y sirven para una sola cosa: entender quién nos lee y de dónde. Nadie más los ve.
El mail no lo verificamos. No mandamos correos de confirmación, así que si alguien escribe uno que no es suyo, no lo sabemos. Para nosotros es un dato orientativo, no una identidad — y por eso tampoco lo usamos para escribirte.
Pedimos franja de edad y no edad exacta a propósito. Nos alcanza igual para entender a quién le habla el archivo, y así no guardamos un dato preciso de nadie. La franja más baja arranca en 18: este formulario no está pensado para menores.
Si apretás me gusta o compartir
Guardamos qué trabajo fue, cuándo, y un identificador al azar que tu navegador se inventa la primera vez que entrás. Ese identificador no dice quién sos: existe para que puedas sacar tu me gusta y para que apretarlo diez veces siga contando uno.
Del botón compartir contamos el toque, no lo que pasa después: cuando salís del sitio no tenemos forma de saber si llegaste a mandarlo.
Si charlás con el chat
Guardamos la conversación para poder atenderte mejor y para saber qué nos preguntan. Si dejás tu contacto, queda anotado para escribirte. Mientras charlás, el sitio recuerda por dónde anduviste y qué elegiste, para no volver a preguntarte lo mismo.
Si comprás por la web
Guardamos tu pedido: tu nombre, tu mail, tu WhatsApp, tu ciudad, el nombre de tu compañero/a y lo que nos hayas contado de él o de ella. Lo necesitamos para hacerte el cuadro y para poder escribirte.
Las fotos que subís no se quedan en nuestro servidor. Viajan derecho a la casilla del taller, que es donde las mira quien va a dibujar, y del servidor se borran enseguida.
El pago lo procesa Mercado Pago: los datos de tu tarjeta no pasan por nuestro sitio y nosotros nunca los vemos. De ahí solo recibimos si el pago entró, por cuánto y con qué medio.
Mientras navegás
Si aceptaste el cartelito de cookies, usamos Google Analytics para saber qué páginas se miran. Si lo rechazaste, no se carga y listo. Lo que elegís en el sitio se guarda en tu propio navegador: si aceptaste, sobrevive a cerrar la pestaña; si no, dura lo que dura la pestaña.
Y podés cambiar de opinión cuando quieras. Al cambiarla, lo que hubiera quedado guardado en tu navegador se borra en el momento.
Cuánto dura
Los comentarios quedan mientras el trabajo esté publicado en el archivo. Las conversaciones y los contactos, mientras nos sirvan para atenderte. Lo que el sitio guarda en tu navegador se borra solo a los 90 días.
Los pedidos que no llegaron a pagarse se borran solos a los 90 días — si empezaste una compra y no la terminaste, a los tres meses no queda nada tuyo. Los pedidos que sí se pagaron los guardamos como historial de ventas, igual que cualquier comprobante, y se borran solo si nos lo pedís.
Quién los ve
Nosotros. El sitio corre en Railway, que es donde vive el servidor, y el chat usa la API de Anthropic para poder contestar. Si comprás, el pago lo procesa Mercado Pago y el mail del pedido sale por Resend hasta nuestra casilla de Google. Si dejaste un contacto o hiciste un pedido, puede copiarse a una planilla nuestra para no perderlo. No hay nadie más, y no le vendemos ni le cedemos nada a terceros.
Cómo pedir que lo borremos
Escribinos y listo, sin explicar por qué. Borramos todo lo tuyo: el comentario, los me gusta, la conversación, el contacto, el pedido y las fotos que hayas mandado. El borrado es de verdad — sale del archivo y no vuelve.
También podés pedirnos ver qué tenemos guardado tuyo, o corregirlo si está mal. Es un derecho que tenés por la Ley 25.326, y para nosotros es simplemente lo que corresponde.
Pedir que borren mis datosSi algo cambia
Cuando el sitio empiece a juntar algo que no está en esta página, la página se actualiza en el mismo momento. Una política que dice menos de lo que el sitio hace no sirve para nada.
Última actualización: agosto de 2026.